{"id":{"repo_id":"murcia-diss","oai_identifier":"oai:repositorio.ucam.edu:10952/5069"},"canonical_url":"https://search.dev.ndltd.org/etd/murcia-diss/oai:repositorio.ucam.edu:10952/5069","repository":{"repo_id":"murcia-diss","name":"Universidad Catolica de Murcia - Doctoral","base_url":"https://repositorio.ucam.edu/oai/request"},"display":{"title":"Variantes anatómicas del conducto mandibular de adultos jóvenes mayores de 30 años.","abstract":"El presente estudio se focaliza en la variabilidad morfológica del conducto mandibular, uno de los elementos anatómicos de la región cráneo-facial, debido a la repercusión clínica que puede tener y a su impacto en el comportamiento dinámico de las estructuras vásculo-nerviosas que discurren por él. La bifurcación del conducto mandibular es una variante donde este se divide en dos ramas, cada una con su propio canal y por donde discurre un paquete neurovascular. Estas bifurcaciones pueden presentar diferentes formas y localizarse, tanto en un solo lado de la rama mandibular, como en ambos lados. En las situaciones más comunes nos encontramos con un único conducto mandibular, a través del cual discurre el nervio dentario inferior. Este ingresa en el interior del cuerpo mandibular a través del foramen mandibular, y finaliza su recorrido con una bifurcación en dos ramas terminales llamadas nervio mentoniano y nervio incisivo. El primero, sale por el foramen mentoniano para inervar los tejidos periféricos de toda la zona antero-inferior del maxilar inferior; mientras que el nervio incisivo prosigue su curso a través del conducto incisivo inervando las piezas dentarias antero-inferiores y tejido alveolar del mentón. El objetivo principal de la investigación ha sido conocer la variabilidad del conducto mandibular en pacientes dentados o parcialmente edéntulos mayores de 30 años. Además, también se han estudiado las diferentes formas que puede presentar el conducto mandibular, así como el diámetro vertical y las distancias del foramen mandibular con respecto a los márgenes más próximos del maxilar inferior. Asimismo, se ha evaluado la relación entre el diámetro del foramen mandibular, el foramen mentoniano y la longitud del canal mandibular, en función del género y la edad, así como el comportamiento del foramen mentoniano en relación a su nivel dental y altura de aparición también fueron analizados. Finalmente, se identificaron la presencia de agujeros mentonianos accesorios. Se realiza un estudio descriptivo observacional retrospectivo transversal a través de las tomografías computarizadas rescatadas de las historias clínicas de los pacientes que realizaron una consulta odontológica, desde el año 2005. Los criterios de selección fueron: participación voluntaria y consentimiento informado; pacientes sanos y pacientes dentados o parcialmente edéntulos, mujeres no gestantes, sujetos mayores de 30 años de edad, con ausencia de alteración patológica en la mandíbula y/o canal mandibular; ausencia de intervención quirúrgica y/o alteraciones patológicas en el maxilar inferior y/o de asimetrías importantes en la región craneal. A partir de estos registros radiográficos identificamos una serie de puntos anatómicos de referencia y determinamos las distancias en dos planos con respecto a éste y así ubicar con mayor precisión su posición, morfología y comportamiento con las estructuras blandas que discurren por este conducto, determinando las siguientes líneas: • Línea 1: línea vertical en el plano sagital, del margen superior del foramen al borde inferior de la escotadura mandibular. • Línea 2: línea vertical en el plano sagital, del borde inferior del foramen al borde inferior del tramo horizontal del cuerpo de la mandíbula. • Línea 3: línea horizontal en el plano sagital, del margen anterior del foramen al borde anterior de la rama mandibular. • Línea 4: línea horizontal en el plano sagital, del margen posterior del foramen al borde posterior de la rama mandibular. • Línea 5: línea vertical en el plano sagital, del margen superior del foramen mentoniano al borde inferior del espacio alveolar dentario. • Línea 6: línea vertical en el plano sagital, del margen inferior del foramen mentoniano al borde inferior de la rama mandibular. Tras este proceso de selección, analizamos un total de 100 sujetos -200 hemimandíbulas-, con una edad media de 44,5 años. En relación al sexo, el 52% de los participantes fueron mujeres; y en relación al tipo de dentición, un 61% de los casos presentó una dentición completa. El porcentaje de aparición del canal bífido fue del 14%en el lado derecho y del 15% en el izquierdo. Encontramos una mayor disposición retromolar (9% y 8%, respectivamente en cuanto a la lateralidad), seguida de la ubicación anterior (3% y 6%) y la dental, a nivel del tercer molar (2% y 1%, respectivamente). En la aparición del foramen mentoniano destacó un mayor porcentaje de casos a nivel del segundo premolar (56% derecho y 54% izquierdo) y una surgencia en la línea vertical superior a la línea entre las raíces del primer y segundo premolar. Además, se observa que a mayor diámetro del foramen mentoniano, mayor diámetro del foramen mandibular. Encontramos también una relación entre la longitud del conducto y el foramen mandibular, esta asociación no se da entre la longitud del conducto y el foramen mentoniano. La aparición del foramen mentoniano accesorio fue casi anecdótica en nuestra muestra de estudio. Observamos su presencia en un total de 4 casos de las 200 hemimandíbulas estudiadas.","abstract_html":"El presente estudio se focaliza en la variabilidad morfológica del conducto mandibular, uno de los elementos anatómicos de la región cráneo-facial, debido a la repercusión clínica que puede tener y a su impacto en el comportamiento dinámico de las estructuras vásculo-nerviosas que discurren por él. La bifurcación del conducto mandibular es una variante donde este se divide en dos ramas, cada una con su propio canal y por donde discurre un paquete neurovascular. Estas bifurcaciones pueden presentar diferentes formas y localizarse, tanto en un solo lado de la rama mandibular, como en ambos lados. 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Además, también se han estudiado las diferentes formas que puede presentar el conducto mandibular, así como el diámetro vertical y las distancias del foramen mandibular con respecto a los márgenes más próximos del maxilar inferior. Asimismo, se ha evaluado la relación entre el diámetro del foramen mandibular, el foramen mentoniano y la longitud del canal mandibular, en función del género y la edad, así como el comportamiento del foramen mentoniano en relación a su nivel dental y altura de aparición también fueron analizados. Finalmente, se identificaron la presencia de agujeros mentonianos accesorios. Se realiza un estudio descriptivo observacional retrospectivo transversal a través de las tomografías computarizadas rescatadas de las historias clínicas de los pacientes que realizaron una consulta odontológica, desde el año 2005. Los criterios de selección fueron: participación voluntaria y consentimiento informado; pacientes sanos y pacientes dentados o parcialmente edéntulos, mujeres no gestantes, sujetos mayores de 30 años de edad, con ausencia de alteración patológica en la mandíbula y/o canal mandibular; ausencia de intervención quirúrgica y/o alteraciones patológicas en el maxilar inferior y/o de asimetrías importantes en la región craneal. 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Se realiza un estudio descriptivo observacional retrospectivo transversal a través de las tomografías computarizadas rescatadas de las historias clínicas de los pacientes que realizaron una consulta odontológica, desde el año 2005. Los criterios de selección fueron: participación voluntaria y consentimiento informado; pacientes sanos y pacientes dentados o parcialmente edéntulos, mujeres no gestantes, sujetos mayores de 30 años de edad, con ausencia de alteración patológica en la mandíbula y/o canal mandibular; ausencia de intervención quirúrgica y/o alteraciones patológicas en el maxilar inferior y/o de asimetrías importantes en la región craneal. A partir de estos registros radiográficos identificamos una serie de puntos anatómicos de referencia y determinamos las distancias en dos planos con respecto a éste y así ubicar con mayor precisión su posición, morfología y comportamiento con las estructuras blandas que discurren por este conducto, determinando las siguientes líneas: • Línea 1: línea vertical en el plano sagital, del margen superior del foramen al borde inferior de la escotadura mandibular. • Línea 2: línea vertical en el plano sagital, del borde inferior del foramen al borde inferior del tramo horizontal del cuerpo de la mandíbula. • Línea 3: línea horizontal en el plano sagital, del margen anterior del foramen al borde anterior de la rama mandibular. • Línea 4: línea horizontal en el plano sagital, del margen posterior del foramen al borde posterior de la rama mandibular. • Línea 5: línea vertical en el plano sagital, del margen superior del foramen mentoniano al borde inferior del espacio alveolar dentario. • Línea 6: línea vertical en el plano sagital, del margen inferior del foramen mentoniano al borde inferior de la rama mandibular. 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Además, también se han estudiado las diferentes formas que puede presentar el conducto mandibular, así como el diámetro vertical y las distancias del foramen mandibular con respecto a los márgenes más próximos del maxilar inferior. Asimismo, se ha evaluado la relación entre el diámetro del foramen mandibular, el foramen mentoniano y la longitud del canal mandibular, en función del género y la edad, así como el comportamiento del foramen mentoniano en relación a su nivel dental y altura de aparición también fueron analizados. Finalmente, se identificaron la presencia de agujeros mentonianos accesorios. Se realiza un estudio descriptivo observacional retrospectivo transversal a través de las tomografías computarizadas rescatadas de las historias clínicas de los pacientes que realizaron una consulta odontológica, desde el año 2005. Los criterios de selección fueron: participación voluntaria y consentimiento informado; pacientes sanos y pacientes dentados o parcialmente edéntulos, mujeres no gestantes, sujetos mayores de 30 años de edad, con ausencia de alteración patológica en la mandíbula y/o canal mandibular; ausencia de intervención quirúrgica y/o alteraciones patológicas en el maxilar inferior y/o de asimetrías importantes en la región craneal. A partir de estos registros radiográficos identificamos una serie de puntos anatómicos de referencia y determinamos las distancias en dos planos con respecto a éste y así ubicar con mayor precisión su posición, morfología y comportamiento con las estructuras blandas que discurren por este conducto, determinando las siguientes líneas: • Línea 1: línea vertical en el plano sagital, del margen superior del foramen al borde inferior de la escotadura mandibular. • Línea 2: línea vertical en el plano sagital, del borde inferior del foramen al borde inferior del tramo horizontal del cuerpo de la mandíbula. • Línea 3: línea horizontal en el plano sagital, del margen anterior del foramen al borde anterior de la rama mandibular. • Línea 4: línea horizontal en el plano sagital, del margen posterior del foramen al borde posterior de la rama mandibular. • Línea 5: línea vertical en el plano sagital, del margen superior del foramen mentoniano al borde inferior del espacio alveolar dentario. • Línea 6: línea vertical en el plano sagital, del margen inferior del foramen mentoniano al borde inferior de la rama mandibular. 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