{"id":{"repo_id":"cadiz","oai_identifier":"oai:rodin.uca.es:10498/23638"},"canonical_url":"https://search.dev.ndltd.org/etd/cadiz/oai:rodin.uca.es:10498/23638","repository":{"repo_id":"cadiz","name":"Universidad de Cadiz","base_url":"https://rodin.uca.es/oai/request"},"display":{"title":"La actividad física de ocio, el tipo de puesto (activo o sedentario) y la turnicidad laboral en relación con el Índice de Masa Corporal","abstract":"Introducción La actividad física (AF), el ejercicio y el deporte están relacionados con la salud. Las primeras evidencias del uso de la AF como medicina se remontan al año 600 a.C. y la primera evidencia científica que relacionaría el sedentarismo y la mortalidad aparecería de la mano de Morris et al. en 1953. Hoy en día, la inactividad física se considera el 4º factor de riesgo de mortalidad mundial y origina el 71% de las defunciones por enfermedades no transmisibles. Consciente de este problema la OMS emitió en 2010 el informe “Recomendaciones Mundiales sobre la AF para la salud” donde se planteaba como objetivo reducir la inactividad por debajo del 10%, siendo posteriormente ampliada a un 15% para el año 2030. Sin embargo, este objetivo es difícil de alcanzar. En 2017 el 35,25% de la población española entre 15 y 69 años era inactiva, por lo que es necesario incentivar la AF a todos los niveles y profundizar en este problema. Uno de los ámbitos donde menos calado tiene esta incentivación es el laboral. Se sabe que pequeñas interrupciones en trabajos sedentarios tienen influencia positiva en la rentabilidad, por lo que la falta de aplicación a nivel empresarial no deja de ser contradictoria con el objetivo esencial de cualquier empresa de ser rentable. Parece que la AF de ocio es más saludable que la laboral, pero los múltiples factores asociados y la dificultad para unificar algunas características de estos hacen difícil establecer conclusiones generalizables. Valorando la ausencia de unanimidad en las conclusiones, así como el incentivo de la OMS para profundizar sobre este tema en diferentes poblaciones y situaciones y desde la premisa de que los trabajadores con puestos activos sometidos a turnos que realizan AF, tienen menor IMC que aquellos con puestos sedentarios sin turnos que no hacen AF, se planteó la siguiente hipótesis: Hipótesis Los trabajadores que hacen AF de ocio cumpliendo los requisitos mínimos que establece la OMS, aunque sus puestos sean sedentarios o trabajen de día tendrán menor IMC que aquellos que, aunque tengan puestos activos y trabajen a turnos no hagan AF de ocio. Objetivo general Conocer si los trabajadores realizan AF en sus horas de ocio, si éstas cumplen los requisitos mínimos establecidos por la OMS y determinar la influencia que estas actividades, su puesto de trabajo (sedentario o activo) así como su turno (jornada diurna o a turnos) ejercen sobre su IMC. Material y métodos Estudio descriptivo transversal basado en los exámenes de salud anuales realizados en una empresa del sector químico de la comarca del Campo de Gibraltar durante 2018. Aparte de los descriptivos habituales se usaron el test Chi-cuadrado, T de Student, Anova con test post-hoc de Tukey, Mann-Whitney, Kruskal-Wallis y los métodos de correlación de Pearson y Spearman. En el análisis multivariante se usó la segmentación CHAID. Resultados principales • Ni el tipo de turno laboral, ni el puesto de trabajo sedentario o activo, tienen asociación con el IMC o el perímetro abdominal (PA) (p>.05 en ambos factores). • Tampoco el tiempo que pasan sentados al día, incluyendo el trabajo y su vida personal, está relacionado de forma significativa (p>.05) con el IMC, pero si con PA>102 cm (p<.05). • La realización de AF sí que está relacionado de forma altamente significativa (p<.001) con el IMC y el PA. • Si además de hacer AF, éstas cumplen con los criterios mínimos OMS, se mantiene la significación (p<.01). • La significación aumenta para el IMC y PA cuando se valora la relación a tres niveles: no AF, AF y AF OMS (p<.001). • El análisis multivariante sólo encontró relación entre realizar AF OMS y el PA, donde la falta de ejercicio se asocia a mayor PA y la AF OMS con menores valores de éste. • En la relación entre IMC y tipo de puesto (activo o sedentario) y realizar o no AF se encontró asociación entre trabajadores activos que no hacen AF y la obesidad (p=.021). También fue significativa la relación entre este mismo grupo con PA>102 y tener un puesto sedentario, pero hacer AF con un PA<102 (p=.037). • En cuanto a biomarcadores, se halló una relación altamente significativa (p<.001) entre IMC y ácido úrico y PA y triglicéridos y ácido úrico. • Otras asociaciones significativas se encontraron entre no realizar AF y ácido úrico (p=.046), fumar y estar a turnos (p=.021) o fumar y tener mayores niveles de triglicéridos (p=.021), mayor peso (p=.034) o menores niveles de HDL (p=.038). Conclusiones 1. Los trabajadores que no hacen AF de ocio, aunque tengan puestos de trabajo activos tienden a la obesidad; aquellos con puestos sedentarios que sí las hacen tienden al sobrepeso y peso normal. 2. No pudo demostrarse relación entre el tipo de turno y el IMC o PA, aunque los fumadores, asociados positivamente con el trabajo a turnos, pero no con el IMC o PA, pesan más y tienen más valores anormales de triglicéridos y HDL. 3. No pudo demostrarse relación entre el tipo de puesto y el IMC o PA, TA o biomarcadores, aunque aquellos que están más tiempo sentados pesan más. 4. Realizar AF está relacionado con menor IMC (se asocia sobrepeso con realizar AF y obesidad con no realizarlas) y si se alcanzan los requisitos mínimos hay más casos con peso normal versus obesos que no alcanzan estos requisitos. 5. No hay relación entre el gasto energético ni el nivel de actividad en la última semana con el IMC debido a la alta variabilidad interna de los grupos normo y sobrepeso. Sin embargo, sí se confirma que a mayor AF y mayor gasto energético el PA es menor. También se confirma que a mayor IMC mayor PA. 6. Un PA>102 cm se asocia principalmente a obesos, estar más tiempo sentados y a alteraciones de triglicéridos y ácido úrico con mayor fuerza, pero también a alteraciones de la glucemia y el HDL. El IMC se asocia a alteraciones de ácido úrico y triglicéridos. 7. No hay relación entre tiempo de sueño e IMC ni PA. 8. No hacer ejercicio se relaciona con valores anormales de ácido úrico.","abstract_html":"Introducción La actividad física (AF), el ejercicio y el deporte están relacionados con la salud. Las primeras evidencias del uso de la AF como medicina se remontan al año 600 a.C. y la primera evidencia científica que relacionaría el sedentarismo y la mortalidad aparecería de la mano de Morris et al. en 1953. Hoy en día, la inactividad física se considera el 4º factor de riesgo de mortalidad mundial y origina el 71% de las defunciones por enfermedades no transmisibles. Consciente de este problema la OMS emitió en 2010 el informe “Recomendaciones Mundiales sobre la AF para la salud” donde se planteaba como objetivo reducir la inactividad por debajo del 10%, siendo posteriormente ampliada a un 15% para el año 2030. Sin embargo, este objetivo es difícil de alcanzar. En 2017 el 35,25% de la población española entre 15 y 69 años era inactiva, por lo que es necesario incentivar la AF a todos los niveles y profundizar en este problema. Uno de los ámbitos donde menos calado tiene esta incentivación es el laboral. Se sabe que pequeñas interrupciones en trabajos sedentarios tienen influencia positiva en la rentabilidad, por lo que la falta de aplicación a nivel empresarial no deja de ser contradictoria con el objetivo esencial de cualquier empresa de ser rentable. Parece que la AF de ocio es más saludable que la laboral, pero los múltiples factores asociados y la dificultad para unificar algunas características de estos hacen difícil establecer conclusiones generalizables. Valorando la ausencia de unanimidad en las conclusiones, así como el incentivo de la OMS para profundizar sobre este tema en diferentes poblaciones y situaciones y desde la premisa de que los trabajadores con puestos activos sometidos a turnos que realizan AF, tienen menor IMC que aquellos con puestos sedentarios sin turnos que no hacen AF, se planteó la siguiente hipótesis: Hipótesis Los trabajadores que hacen AF de ocio cumpliendo los requisitos mínimos que establece la OMS, aunque sus puestos sean sedentarios o trabajen de día tendrán menor IMC que aquellos que, aunque tengan puestos activos y trabajen a turnos no hagan AF de ocio. Objetivo general Conocer si los trabajadores realizan AF en sus horas de ocio, si éstas cumplen los requisitos mínimos establecidos por la OMS y determinar la influencia que estas actividades, su puesto de trabajo (sedentario o activo) así como su turno (jornada diurna o a turnos) ejercen sobre su IMC. 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Resultados principales • Ni el tipo de turno laboral, ni el puesto de trabajo sedentario o activo, tienen asociación con el IMC o el perímetro abdominal (PA) (p&gt;.05 en ambos factores). • Tampoco el tiempo que pasan sentados al día, incluyendo el trabajo y su vida personal, está relacionado de forma significativa (p&gt;.05) con el IMC, pero si con PA&gt;102 cm (p&lt;.05). • La realización de AF sí que está relacionado de forma altamente significativa (p&lt;.001) con el IMC y el PA. • Si además de hacer AF, éstas cumplen con los criterios mínimos OMS, se mantiene la significación (p&lt;.01). • La significación aumenta para el IMC y PA cuando se valora la relación a tres niveles: no AF, AF y AF OMS (p&lt;.001). • El análisis multivariante sólo encontró relación entre realizar AF OMS y el PA, donde la falta de ejercicio se asocia a mayor PA y la AF OMS con menores valores de éste. • En la relación entre IMC y tipo de puesto (activo o sedentario) y realizar o no AF se encontró asociación entre trabajadores activos que no hacen AF y la obesidad (p=.021). También fue significativa la relación entre este mismo grupo con PA&gt;102 y tener un puesto sedentario, pero hacer AF con un PA&lt;102 (p=.037). • En cuanto a biomarcadores, se halló una relación altamente significativa (p&lt;.001) entre IMC y ácido úrico y PA y triglicéridos y ácido úrico. • Otras asociaciones significativas se encontraron entre no realizar AF y ácido úrico (p=.046), fumar y estar a turnos (p=.021) o fumar y tener mayores niveles de triglicéridos (p=.021), mayor peso (p=.034) o menores niveles de HDL (p=.038). Conclusiones 1. Los trabajadores que no hacen AF de ocio, aunque tengan puestos de trabajo activos tienden a la obesidad; aquellos con puestos sedentarios que sí las hacen tienden al sobrepeso y peso normal. 2. No pudo demostrarse relación entre el tipo de turno y el IMC o PA, aunque los fumadores, asociados positivamente con el trabajo a turnos, pero no con el IMC o PA, pesan más y tienen más valores anormales de triglicéridos y HDL. 3. 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Se sabe que pequeñas interrupciones en trabajos sedentarios tienen influencia positiva en la rentabilidad, por lo que la falta de aplicación a nivel empresarial no deja de ser contradictoria con el objetivo esencial de cualquier empresa de ser rentable. Parece que la AF de ocio es más saludable que la laboral, pero los múltiples factores asociados y la dificultad para unificar algunas características de estos hacen difícil establecer conclusiones generalizables. Valorando la ausencia de unanimidad en las conclusiones, así como el incentivo de la OMS para profundizar sobre este tema en diferentes poblaciones y situaciones y desde la premisa de que los trabajadores con puestos activos sometidos a turnos que realizan AF, tienen menor IMC que aquellos con puestos sedentarios sin turnos que no hacen AF, se planteó la siguiente hipótesis: Hipótesis Los trabajadores que hacen AF de ocio cumpliendo los requisitos mínimos que establece la OMS, aunque sus puestos sean sedentarios o trabajen de día tendrán menor IMC que aquellos que, aunque tengan puestos activos y trabajen a turnos no hagan AF de ocio. Objetivo general Conocer si los trabajadores realizan AF en sus horas de ocio, si éstas cumplen los requisitos mínimos establecidos por la OMS y determinar la influencia que estas actividades, su puesto de trabajo (sedentario o activo) así como su turno (jornada diurna o a turnos) ejercen sobre su IMC. Material y métodos Estudio descriptivo transversal basado en los exámenes de salud anuales realizados en una empresa del sector químico de la comarca del Campo de Gibraltar durante 2018. Aparte de los descriptivos habituales se usaron el test Chi-cuadrado, T de Student, Anova con test post-hoc de Tukey, Mann-Whitney, Kruskal-Wallis y los métodos de correlación de Pearson y Spearman. En el análisis multivariante se usó la segmentación CHAID. Resultados principales • Ni el tipo de turno laboral, ni el puesto de trabajo sedentario o activo, tienen asociación con el IMC o el perímetro abdominal (PA) (p>.05 en ambos factores). • Tampoco el tiempo que pasan sentados al día, incluyendo el trabajo y su vida personal, está relacionado de forma significativa (p>.05) con el IMC, pero si con PA>102 cm (p<.05). • La realización de AF sí que está relacionado de forma altamente significativa (p<.001) con el IMC y el PA. • Si además de hacer AF, éstas cumplen con los criterios mínimos OMS, se mantiene la significación (p<.01). • La significación aumenta para el IMC y PA cuando se valora la relación a tres niveles: no AF, AF y AF OMS (p<.001). • El análisis multivariante sólo encontró relación entre realizar AF OMS y el PA, donde la falta de ejercicio se asocia a mayor PA y la AF OMS con menores valores de éste. • En la relación entre IMC y tipo de puesto (activo o sedentario) y realizar o no AF se encontró asociación entre trabajadores activos que no hacen AF y la obesidad (p=.021). También fue significativa la relación entre este mismo grupo con PA>102 y tener un puesto sedentario, pero hacer AF con un PA<102 (p=.037). • En cuanto a biomarcadores, se halló una relación altamente significativa (p<.001) entre IMC y ácido úrico y PA y triglicéridos y ácido úrico. • Otras asociaciones significativas se encontraron entre no realizar AF y ácido úrico (p=.046), fumar y estar a turnos (p=.021) o fumar y tener mayores niveles de triglicéridos (p=.021), mayor peso (p=.034) o menores niveles de HDL (p=.038). Conclusiones 1. Los trabajadores que no hacen AF de ocio, aunque tengan puestos de trabajo activos tienden a la obesidad; aquellos con puestos sedentarios que sí las hacen tienden al sobrepeso y peso normal. 2. No pudo demostrarse relación entre el tipo de turno y el IMC o PA, aunque los fumadores, asociados positivamente con el trabajo a turnos, pero no con el IMC o PA, pesan más y tienen más valores anormales de triglicéridos y HDL. 3. No pudo demostrarse relación entre el tipo de puesto y el IMC o PA, TA o biomarcadores, aunque aquellos que están más tiempo sentados pesan más. 4. Realizar AF está relacionado con menor IMC (se asocia sobrepeso con realizar AF y obesidad con no realizarlas) y si se alcanzan los requisitos mínimos hay más casos con peso normal versus obesos que no alcanzan estos requisitos. 5. No hay relación entre el gasto energético ni el nivel de actividad en la última semana con el IMC debido a la alta variabilidad interna de los grupos normo y sobrepeso. Sin embargo, sí se confirma que a mayor AF y mayor gasto energético el PA es menor. También se confirma que a mayor IMC mayor PA. 6. Un PA>102 cm se asocia principalmente a obesos, estar más tiempo sentados y a alteraciones de triglicéridos y ácido úrico con mayor fuerza, pero también a alteraciones de la glucemia y el HDL. El IMC se asocia a alteraciones de ácido úrico y triglicéridos. 7. No hay relación entre tiempo de sueño e IMC ni PA. 8. No hacer ejercicio se relaciona con valores anormales de ácido úrico.","Introduction Physical activity (PA), exercise and sport are all related to health. The first evidence of the use of PA as medicine dates back to 600 B.C. and the first scientific evidence relating sedentary life and mortality was provided by Morris et al. in 1953. Today, physical inactivity is considered the 4th most important risk factor for mortality worldwide, accounting for 71% of deaths from noncommunicable diseases. Aware of this problem, in 2010 the WHO issued the report \"World Recommendations on PA for Health\", which set the goal of reducing inactivity to below 10%, and subsequently increased it to 15% by 2030. However, this target is difficult to achieve. In 2017, 35.25% of the Spanish population between 15 and 69 years of age was inactive, so it is necessary to encourage PA at all levels and to address this problem in greater depth. One of the areas where this incentive has less impact is the labour market. It is known that small interruptions in sedentary work have a positive influence on profitability, so the lack of application at the company level is not without contradiction with the essential objective of any company to be profitable. It seems that leisure-time physical activity (LTPA) is healthier than work PA, but the multiple associated factors and the difficulty in unifying some characteristics of these make it difficult to draw generalised conclusions. Evaluating the lack of unanimity in the conclusions, as well as the WHO's incentive to study this topic in-depth in different populations and situations, and from the premise that workers with active shifts who do PA have lower BMIs than those with sedentary shifts who do not do PA, the following hypothesis was put forward: Hypothesis Workers who perform LTPA in compliance with the minimum requirements established by the WHO, even if their jobs are sedentary or they work during the day, will have a lower BMI than those who, even if they have active jobs and work on shifts, do not perform LTPA. General objective To know if workers perform PA in their leisure time, if these meet the minimum requirements established by the WHO and to determine the influence that these activities, their job (sedentary or active) as well as their shift (daytime or shift work) have on their BMI. Material and methods Cross-sectional descriptive study based on annual health check-ups carried out in a company in the chemical sector in the Campo de Gibraltar region during 2018. In addition to the usual descriptive tests, the following were used: Chi-square test, Student T, Anova with posthoc test by Tukey, Mann-Whitney, Kruskal-Wallis and the correlation methods of Pearson and Spearman. CHAID segmentation was used in the multivariate analysis. Main results - Neither the type of work shift nor the sedentary or active job, has any association with BMI or waist circumference (WC) (p>.05 on both factors). - Time spent sitting down per day, including work and personal life, is also not significantly related (p>.05) to BMI, but it is with WC>102 cm (p<.05). - PA performance does have a highly significant relationship (p<.001) with BMI and WC. - If in addition to doing PA, they meet the WHO minimum criteria, the significance is maintained (p<.01). - Significance increases for BMI and WC when the relationship is assessed at three levels: non-PA, PA and WHO PA (p<.001). - The multivariate analysis only found a relationship between WHO PA and WC, where lack of exercise is associated with higher WC and WHO PA with lower WC values. - In the relationship between BMI and job type (active or sedentary) and whether or not to perform PA, an association was found between active workers who do not perform PA and obesity (p=.021). The relationship between this same group with WC>102 and having a sedentary job, but doing PA with a WC<102 (p=.037) was also significant. - In terms of biomarkers, a highly significant relationship (p<.001) was found between BMI and uric acid and WC and triglycerides and uric acid. - Other significant associations were found between not performing PA and uric acid (p=.046), smoking and shift work (p=.021) or smoking and having higher triglyceride levels (p=.021), higher weight (p=.034) or lower HDL levels (p=.038). Conclusions 1. Workers who do not engage LTPA, even though they have active jobs, tend to be obese; those with sedentary jobs who do engage in LTPA tend to be overweight and normal weight. 2. No relationship between the type of shift and BMI or WC could be demonstrated, although smokers, who are positively associated with shift work but not with BMI or WC, weigh more and have more abnormal triglyceride and HDL values. 3. No relationship could be demonstrated between the type of job and BMI or WC, blood pressure or biomarkers, although those who sit longer weigh more. 4. Performing PA is related to lower BMI (overweight is associated with performing PA and obesity with not performing PA) and if minimum requirements are met there are more normal weight workers versus obese workers who do not meet these requirements. 5. There is no relationship between energy expenditure and activity level in the last week with the BMI due to the high internal variability of the normal and overweight groups. However, it is confirmed that the higher the PA and the higher the energy expenditure, the lower the WC. It is also confirmed that the higher the BMI, the higher the WC. 6. A WC > 102 cm is mainly associated with obesity, longer sitting and stronger alterations in triglycerides and uric acid, but also with alterations in glycaemia and HDL. BMI is associated with uric acid and triglyceride alterations. 7. There is no relationship between sleep time and BMI or WC. 8. Not exercising is associated with abnormal uric acid values."]},{"key":"dc:format","label":"Dc Format","values":["application/pdf"]},{"key":"dc:title","label":"Title","values":["La actividad física de ocio, el tipo de puesto (activo o sedentario) y la turnicidad laboral en relación con el Índice de Masa Corporal"]}]}],"canonical_facts":{"dc:contributor.advisor":["Verástegui Escolano, Cristina"],"dc:contributor.other":["Anatomía y Embriología Humana"],"dc:creator":["de Pedro Jiménez, Domingo"],"dc:date.accessioned":["2020-09-23T08:14:23Z"],"dc:date.available":["2020-09-23T08:14:23Z"],"dc:date.issued":["2020"],"dc:description.abstract":["Introducción La actividad física (AF), el ejercicio y el deporte están relacionados con la salud. Las primeras evidencias del uso de la AF como medicina se remontan al año 600 a.C. y la primera evidencia científica que relacionaría el sedentarismo y la mortalidad aparecería de la mano de Morris et al. en 1953. Hoy en día, la inactividad física se considera el 4º factor de riesgo de mortalidad mundial y origina el 71% de las defunciones por enfermedades no transmisibles. Consciente de este problema la OMS emitió en 2010 el informe “Recomendaciones Mundiales sobre la AF para la salud” donde se planteaba como objetivo reducir la inactividad por debajo del 10%, siendo posteriormente ampliada a un 15% para el año 2030. Sin embargo, este objetivo es difícil de alcanzar. En 2017 el 35,25% de la población española entre 15 y 69 años era inactiva, por lo que es necesario incentivar la AF a todos los niveles y profundizar en este problema. Uno de los ámbitos donde menos calado tiene esta incentivación es el laboral. Se sabe que pequeñas interrupciones en trabajos sedentarios tienen influencia positiva en la rentabilidad, por lo que la falta de aplicación a nivel empresarial no deja de ser contradictoria con el objetivo esencial de cualquier empresa de ser rentable. Parece que la AF de ocio es más saludable que la laboral, pero los múltiples factores asociados y la dificultad para unificar algunas características de estos hacen difícil establecer conclusiones generalizables. Valorando la ausencia de unanimidad en las conclusiones, así como el incentivo de la OMS para profundizar sobre este tema en diferentes poblaciones y situaciones y desde la premisa de que los trabajadores con puestos activos sometidos a turnos que realizan AF, tienen menor IMC que aquellos con puestos sedentarios sin turnos que no hacen AF, se planteó la siguiente hipótesis: Hipótesis Los trabajadores que hacen AF de ocio cumpliendo los requisitos mínimos que establece la OMS, aunque sus puestos sean sedentarios o trabajen de día tendrán menor IMC que aquellos que, aunque tengan puestos activos y trabajen a turnos no hagan AF de ocio. Objetivo general Conocer si los trabajadores realizan AF en sus horas de ocio, si éstas cumplen los requisitos mínimos establecidos por la OMS y determinar la influencia que estas actividades, su puesto de trabajo (sedentario o activo) así como su turno (jornada diurna o a turnos) ejercen sobre su IMC. Material y métodos Estudio descriptivo transversal basado en los exámenes de salud anuales realizados en una empresa del sector químico de la comarca del Campo de Gibraltar durante 2018. Aparte de los descriptivos habituales se usaron el test Chi-cuadrado, T de Student, Anova con test post-hoc de Tukey, Mann-Whitney, Kruskal-Wallis y los métodos de correlación de Pearson y Spearman. En el análisis multivariante se usó la segmentación CHAID. Resultados principales • Ni el tipo de turno laboral, ni el puesto de trabajo sedentario o activo, tienen asociación con el IMC o el perímetro abdominal (PA) (p>.05 en ambos factores). • Tampoco el tiempo que pasan sentados al día, incluyendo el trabajo y su vida personal, está relacionado de forma significativa (p>.05) con el IMC, pero si con PA>102 cm (p<.05). • La realización de AF sí que está relacionado de forma altamente significativa (p<.001) con el IMC y el PA. • Si además de hacer AF, éstas cumplen con los criterios mínimos OMS, se mantiene la significación (p<.01). • La significación aumenta para el IMC y PA cuando se valora la relación a tres niveles: no AF, AF y AF OMS (p<.001). • El análisis multivariante sólo encontró relación entre realizar AF OMS y el PA, donde la falta de ejercicio se asocia a mayor PA y la AF OMS con menores valores de éste. • En la relación entre IMC y tipo de puesto (activo o sedentario) y realizar o no AF se encontró asociación entre trabajadores activos que no hacen AF y la obesidad (p=.021). También fue significativa la relación entre este mismo grupo con PA>102 y tener un puesto sedentario, pero hacer AF con un PA<102 (p=.037). • En cuanto a biomarcadores, se halló una relación altamente significativa (p<.001) entre IMC y ácido úrico y PA y triglicéridos y ácido úrico. • Otras asociaciones significativas se encontraron entre no realizar AF y ácido úrico (p=.046), fumar y estar a turnos (p=.021) o fumar y tener mayores niveles de triglicéridos (p=.021), mayor peso (p=.034) o menores niveles de HDL (p=.038). Conclusiones 1. Los trabajadores que no hacen AF de ocio, aunque tengan puestos de trabajo activos tienden a la obesidad; aquellos con puestos sedentarios que sí las hacen tienden al sobrepeso y peso normal. 2. No pudo demostrarse relación entre el tipo de turno y el IMC o PA, aunque los fumadores, asociados positivamente con el trabajo a turnos, pero no con el IMC o PA, pesan más y tienen más valores anormales de triglicéridos y HDL. 3. No pudo demostrarse relación entre el tipo de puesto y el IMC o PA, TA o biomarcadores, aunque aquellos que están más tiempo sentados pesan más. 4. Realizar AF está relacionado con menor IMC (se asocia sobrepeso con realizar AF y obesidad con no realizarlas) y si se alcanzan los requisitos mínimos hay más casos con peso normal versus obesos que no alcanzan estos requisitos. 5. No hay relación entre el gasto energético ni el nivel de actividad en la última semana con el IMC debido a la alta variabilidad interna de los grupos normo y sobrepeso. Sin embargo, sí se confirma que a mayor AF y mayor gasto energético el PA es menor. También se confirma que a mayor IMC mayor PA. 6. Un PA>102 cm se asocia principalmente a obesos, estar más tiempo sentados y a alteraciones de triglicéridos y ácido úrico con mayor fuerza, pero también a alteraciones de la glucemia y el HDL. El IMC se asocia a alteraciones de ácido úrico y triglicéridos. 7. No hay relación entre tiempo de sueño e IMC ni PA. 8. No hacer ejercicio se relaciona con valores anormales de ácido úrico.","Introduction Physical activity (PA), exercise and sport are all related to health. The first evidence of the use of PA as medicine dates back to 600 B.C. and the first scientific evidence relating sedentary life and mortality was provided by Morris et al. in 1953. Today, physical inactivity is considered the 4th most important risk factor for mortality worldwide, accounting for 71% of deaths from noncommunicable diseases. Aware of this problem, in 2010 the WHO issued the report \"World Recommendations on PA for Health\", which set the goal of reducing inactivity to below 10%, and subsequently increased it to 15% by 2030. However, this target is difficult to achieve. In 2017, 35.25% of the Spanish population between 15 and 69 years of age was inactive, so it is necessary to encourage PA at all levels and to address this problem in greater depth. One of the areas where this incentive has less impact is the labour market. It is known that small interruptions in sedentary work have a positive influence on profitability, so the lack of application at the company level is not without contradiction with the essential objective of any company to be profitable. It seems that leisure-time physical activity (LTPA) is healthier than work PA, but the multiple associated factors and the difficulty in unifying some characteristics of these make it difficult to draw generalised conclusions. Evaluating the lack of unanimity in the conclusions, as well as the WHO's incentive to study this topic in-depth in different populations and situations, and from the premise that workers with active shifts who do PA have lower BMIs than those with sedentary shifts who do not do PA, the following hypothesis was put forward: Hypothesis Workers who perform LTPA in compliance with the minimum requirements established by the WHO, even if their jobs are sedentary or they work during the day, will have a lower BMI than those who, even if they have active jobs and work on shifts, do not perform LTPA. General objective To know if workers perform PA in their leisure time, if these meet the minimum requirements established by the WHO and to determine the influence that these activities, their job (sedentary or active) as well as their shift (daytime or shift work) have on their BMI. Material and methods Cross-sectional descriptive study based on annual health check-ups carried out in a company in the chemical sector in the Campo de Gibraltar region during 2018. In addition to the usual descriptive tests, the following were used: Chi-square test, Student T, Anova with posthoc test by Tukey, Mann-Whitney, Kruskal-Wallis and the correlation methods of Pearson and Spearman. CHAID segmentation was used in the multivariate analysis. Main results - Neither the type of work shift nor the sedentary or active job, has any association with BMI or waist circumference (WC) (p>.05 on both factors). - Time spent sitting down per day, including work and personal life, is also not significantly related (p>.05) to BMI, but it is with WC>102 cm (p<.05). - PA performance does have a highly significant relationship (p<.001) with BMI and WC. - If in addition to doing PA, they meet the WHO minimum criteria, the significance is maintained (p<.01). - Significance increases for BMI and WC when the relationship is assessed at three levels: non-PA, PA and WHO PA (p<.001). - The multivariate analysis only found a relationship between WHO PA and WC, where lack of exercise is associated with higher WC and WHO PA with lower WC values. - In the relationship between BMI and job type (active or sedentary) and whether or not to perform PA, an association was found between active workers who do not perform PA and obesity (p=.021). The relationship between this same group with WC>102 and having a sedentary job, but doing PA with a WC<102 (p=.037) was also significant. - In terms of biomarkers, a highly significant relationship (p<.001) was found between BMI and uric acid and WC and triglycerides and uric acid. - Other significant associations were found between not performing PA and uric acid (p=.046), smoking and shift work (p=.021) or smoking and having higher triglyceride levels (p=.021), higher weight (p=.034) or lower HDL levels (p=.038). Conclusions 1. Workers who do not engage LTPA, even though they have active jobs, tend to be obese; those with sedentary jobs who do engage in LTPA tend to be overweight and normal weight. 2. No relationship between the type of shift and BMI or WC could be demonstrated, although smokers, who are positively associated with shift work but not with BMI or WC, weigh more and have more abnormal triglyceride and HDL values. 3. No relationship could be demonstrated between the type of job and BMI or WC, blood pressure or biomarkers, although those who sit longer weigh more. 4. Performing PA is related to lower BMI (overweight is associated with performing PA and obesity with not performing PA) and if minimum requirements are met there are more normal weight workers versus obese workers who do not meet these requirements. 5. There is no relationship between energy expenditure and activity level in the last week with the BMI due to the high internal variability of the normal and overweight groups. However, it is confirmed that the higher the PA and the higher the energy expenditure, the lower the WC. It is also confirmed that the higher the BMI, the higher the WC. 6. A WC > 102 cm is mainly associated with obesity, longer sitting and stronger alterations in triglycerides and uric acid, but also with alterations in glycaemia and HDL. BMI is associated with uric acid and triglyceride alterations. 7. There is no relationship between sleep time and BMI or WC. 8. Not exercising is associated with abnormal uric acid values."],"dc:format":["application/pdf"],"dc:identifier.uri":["http://hdl.handle.net/10498/23638"],"dc:language.iso":["spa"],"dc:rights":["Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 Internacional"],"dc:rights.uri":["http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/"],"dc:subject":["Actividad física","Sedentarismo","Trabajo a turnos","Indice de masa corporal","Salud laboral"],"dc:title":["La actividad física de ocio, el tipo de puesto (activo o sedentario) y la turnicidad laboral en relación con el Índice de Masa Corporal"],"dc:type":["doctoral thesis"]},"updated_at":"2026-07-24T01:29:47Z"}